La LXVI edición del Congreso anual de la Asociación Española de Floristas se celebró los días 24 y 25 de febrero en Soria con la colaboración de su Ayuntamiento y el patrocinio de Aleia Roses.

El programa de actos del Congreso, que combinaba actividades de carácter profesional y lúdico, se estrenó el viernes con la tradicional ofrenda floral en la Ermita de la Soledad. Para dar la bienvenida a los congresistas, se dispuso a la entrada del santuario dos copas medicci blancas con medias esferas de corcho laminado y paralelos de más de 200 rosas rojas. En el interior, les esperaban cinco trabajos florales en la misma línea decorativa del exterior con más de 1.000 rosas en total y caída de hiedra. Tras la misa, los floristas presentaron ante el altar una espectacular cesta con más de 150 rosas.

La jornada continuó con una visita turística guiada por la ciudad y la degustación de la gastronomía local en El Fogón de Salvador, donde las mesas de los comensales se adornaron con caminos florales a ritmo discontinuo de rosas.

Por la tarde, se visitaron en compañía de sus técnicos las instalaciones de Aleia Roses, el mayor invernadero de Europa dedicado al cultivo de rosas de la variedad Red Naomi. Se trata de una estructura acristalada de 143 mil metros cuadrados y 6 metros de altura edificada en una superficie de 14 hectáreas en el municipio soriano de Garray que cuenta con la más innovadora tecnología holandesa. Por cortesía de Aleia Roses, los congresistas también asistieron a una demostración de arte floral de Ernst van Woerkom y disfrutaron de un delicioso cóctel posterior con el equipo de Aleia Roses.

El sábado se desarrollaron los actos corporativos en el hotel Alfonso VIII con la Asamblea General Ordinaria y la cena de clausura del Congreso, donde se homenajeó a los asociados que cumplen 25 y 50 años en la Asociación este año.

La ornamentación floral de la velada lucía sensacional: seis circunferencias de cuerda suspendidas para el protocolo de mesas y como photocall, seis bolas de rosas compactas sobre jarrones de cristal apoyados en espejos de 55 centímetros de diámetro para las mesas, velas y libros artesanales en recuerdo a la obra Campos de Castilla de Antonio Machado, detalles florales en las servilletas y muchas sorpresas más.

Todos los escenarios eran parte del proyecto de decoración floral del Congreso, con más de 2.500 rosas de Aleia Roses e inspirado en Antonio Machado, del equipo de floristas liderado por Miriam Aznar y formado por Alfonso Benavente como Jefe Técnico, Silvia Cid, Manoli Mora, Eliezer Santana y Beatriz Romero.